martes, 30 de diciembre de 2008

El Erizo

El Erizo dice: "Ahora debo irme a mi refugio, ya es invierno, ya hace frío..."





El Erizo sigue siendo coherente con su naturaleza, y por tanto se aleja de la naturaleza mísma.

El Erizo tiene miedo de hacer daño y por ello prefiere no abrazar a quien no sabe cómo hacerlo.

El Erizo no es el problema, él siempre fue así.

El Erizo puede ver mucho más allá que tú, no lo subestimes.

Las púas del Erizo no son dañinas, como creen los ignorantes.

El Erizo sabe perfectamente cuándo es el momento de buscar compañía...¿cierto?

El Erizo a veces, sin quererlo, durante la cópula... hace daño a quien más quiere,
(Hay quien dice que la hembra es consciente y a veces relaja sus púas...)

El Erizo es un ser tan maravilloso y tan desconocido, que más interés me despierta.

El Erizo me inspira a escribir sobre él porque nadie consigue comprenderlo,

El Erizo necesita de nadie durante la mayoría de su tiempo.




En conclusión...

el Erizo, no miente, no cambia, es coherente y solitario...

...pero coherente.





viernes, 26 de diciembre de 2008

Sería bueno...



... Que en un segundo todo cobrase sentido...

Que me dejasen contar todo aquello que suspiro...

Que se note en tu armonía un ligero toque a mí...

Que te acordases de que existo, aunque ella siga ahí...

Que los anhelos que reinventas son historias de mentira...

Que cada una de esas mentiras, poco a poco, a mí me dan la vida...

Por eso sería bueno...que esos brazos que tu manejas, esa boca que te pertenece,

y esa bella inteligencia, aunque a veces inmadura,

nunca se atrevan jamás, a despertarme la gran duda.

Eso sí que sería bueno...

lunes, 22 de diciembre de 2008

Y sólo recordarlo me hizo feliz...

"¿Recuerdas ese papel que te pasé?"... me has preguntado eso tantas veces, y tantas veces yo te responderé..."¿Y cómo olvidarlo?, no olvidaré tu cara de misterio mientras metías tu mano en el bolsillo y sacabas aquel papelito".

Cada día, cuando necesito escuchar tu silencio, el que me demuestra lo que valgo, al que me dan ganas de abrazar, no a tí, sino a él... a los recuerdos, a mis instantes contigo, a mi infancia y a...mi destino?...yo vuelvo a leerlo, esa y muchas tantas cosas buenas que me llevo de tí, con las que crezco cada día, las que me hacen ser más fuerte... porque es verdad...pase lo que pase..."yo seré más fuerte". Ese papel, ese poema, esa película que no olvidaré...nuestra "historia"...gracias por estar ahí:


-¿Por qué te quiero? en 65 palabras
Te quiero porque creo que entiendes como soy
Te quiero porque a ti te puedo contar
Lo que a nadie le puedo contar
Porque puedo sentir que mi vida a tu lado

Cobrará sentido y dejara de ser vacía

Te quiero porque me preguntaste
Cuantos años tenía cuando murió mi padre
Y eso nadie me lo había preguntado jamás

Te quiero tanto que me gustaría…

-¿qué te gustaría?

- No sé, no te lo puedo decir, se me agotaron las palabras. Supongo que 65 son pocas, ¿no?

-Sí, son pocas...


viernes, 19 de diciembre de 2008

Yo comenzaré con la Luna...


Si alguna vez alguien me hubiese preguntado con qué “historia” abriría la primera entrada de “Palabras del silencio”, nunca hubiese pensado que un hecho real y vivido hubiese tenido la suficiente fuerza y belleza como para formar parte de un Blog como éste (de tendencia a lo abstracto). Pero lo cierto es que esta historia no habla de la “realidad”, habla de algo que va mucho más allá, habla de su fusión con el pensamiento y los sentimientos que ésta puede llegar a despertar cuando menos te lo esperas, pero cuando más lo necesitas. Así, y sin más preámbulos, me dispongo a contarles que…

… “Hará cosa de una semana, cuando me disponía a llegar a mi destino -aunque aún quedaba un poco-, sin preverlo, crucé la Alameda Principal. Por un instante, el tiempo comenzó a transcurrir lentamente, era maravilloso…era Navidad (no por ello más maravilloso). Eran las luces, los dibujos, lo artificial fusionado con la realidad más natural en frenética armonía. Árboles vestidos de luz, estrellas fugaces que parecían llenar mi cabeza de un cargante –pero no menos ansiado- frenesí, y en el centro de todo, justo dónde ya no cabía un alma, entre las copas de esos bellos árboles y abriéndose paso majestuosamente por entre las frenéticas luces, dejándose ver pero alejándose de mí a la misma velocidad a la que yo me acercaba a ella en mi coche. Era la Luna, era increíble verla así, tan cercana y tan distante al mismo tiempo, tan grande y tan pequeña, tan pendiente y tan ausente…

…Brillaba como nunca, como si fuese la última vez que iba a dejarse ver por allí, ofreciéndome toda la luz que podía, venciendo sin esfuerzo al resto, ya míseras luces que no despertaban en mí ninguna curiosidad. Pensé que quería decirme algo, ya que percibí que sólo yo me percataba de aquello. Pero cuanto más me esforzaba por seguirla con la mirada, por intentar no perderla –y utópicamente llegar a alcanzarla-, más se alejaba de mí (semejante al efecto de los polos similares de un imán…) y más brillaba.

En medio de esta angustiosa lucha, movida únicamente por mi convencimiento de que aquel majestuoso brillo era mensajero de algún camino, emisor de algún mensaje…de repente, todo se paró. Me di cuenta de que Luna ya no se movía, se detuvo en un improvisado instante, y todo debido a que yo también lo hice…me tenía que bajar, ya había llegado a mi destino y me tenía que bajar (tanto del coche, como de la Luna….). Ahora todo cambió, atrás quedó la Alameda, y ella lo sabía, ya no estaba cubierta por el encanto de esos árboles. La Luna ahora brillaba sola, quieta y desnuda de todo aquello que en un principio parecía no merecerla…pero que me percaté que era justamente lo que realzaba su “majestuosidad”. Seguía siendo bella…s í, pero… no sabría cómo explicarlo. La Luna ya no parecía huir como antes, ya no jugueteaba entre las ramas…la Luna, ahora estaba esencialmente sola, y ahora podía yo explicar por qué pasa tan desapercibida, por qué pocos la valoran, por qué nadie la mira… cuándo ella, siempre ha dado todo, siempre está, aunque sólo la notemos cuando “la necesitamos”… Porque… ¿es la Luna bella por su brillo o por aquello que permite acompañar armónicamente a su resplandor?

Sin duda, si la Luna es una incondicional, yo desde ese día que logró seducirme tal cuál es, decidí serlo también.”

Por cierto… era Luna llena.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Comienzo extraño...


Lo cierto es que hace mucho, mucho tiempo que no alimentaba un blog, ni siquiera me digné a seguir manteniéndolos, ya fuera por dedicarme a vivir un poco más la realidad, o simplemente porque tenía muy poco que decir...

...ahora, de nuevo ha surgido en mí la necesidad. Esa que te hace un día capaz de escribir las cosas más ininteligibles que existen, pero que sólo para ti son la pura expresión de tus más profundos sentimientos, y que sólo algunos valoran y se dignan a leer e intentar interpretar. Ahora tengo mucho que decir, y un BLOG, es el medio que me interesa recuperar.

Ese día es hoy, el día en que inauguro este blog. Espero que lo que de ahora en adelante vaya apareciendo aquí sea lo suficientemente digno para alguna mente inquieta, que un día como hoy, se dignó a leer lo que pasa por la cabeza de una servidora, sienta la necesidad de volver a visitar esta humilde morada. Espero sea de su agrado todo lo que aquí deje plasmado...