Ha llegado desde el ocaso ese olor a mar. El recuerdo vestido de gala. Vino a quedarse y es justo lo que anhelo. De manos que se entrelazan y palabras sin descanso hablaremos, pero es algo más elevado lo que importa. Que escribo esto y es como si… no. Estás a mi lado. Bendita mi suerte. No hay por qué incinerar ni si quiera lo malo, porque cobra una fuerza magistral todo esto que devora cualquier tipo de pesadumbre. No hay por qué sentarse a esperar, ni echar a correr, no hay huida si no es hacia delante. No hay necesidad de escapar y evitar el recuerdo, porque se anula en el acto presente. Parece magia, has traído la alquimia perfecta, y ni siquiera lo sabes. Porque no te lo digo, te lo hago saber, que es mucho más tremendo. Ya no hay rendijas por las que se cuela lo que queremos conservar, ya no hay siguiente ni quizás. No hay manera de negarlo, no hay manera de parar. Si cuento las veces que he estado buscando sinceridad, y sólo encontré silencio, ahora no hay nada de eso...
Ilustradora, artista y character designer