lunes, 7 de marzo de 2016

Del amor y otros temblores

Por si el destino nos mueve, te quedas parado esperando a que todo pase. Así es como ves pasar al tiempo, los trenes, los aviones, hasta al propio destino. Seguramente todo ocurra por alguna razón, pero, maldita sea cuando te tienes que conformar con que pase, y no poder buscarlo.

El movimiento sinuoso no me sirve. Las partículas de aire cargadas de contacto desechado por los frenos. No lo notan, pero yo sólo huelo a goma quemada. Derrapar, ojalá fuera sólo eso.

Imágenes grabadas a fuego, unas reales, otras simples escaramuzas de deseos. Utopías sin remedio. Silencios que gritan a golpe de cerebro dictador.

Lo único libre son las miradas y las sonrisas. Las palabras ya no encuentran serenidad entre los barrotes que imponen los miedos. Me entretengo entre el muestreo, las pequeñas dosis y los juegos del "llamar", para luego quedarse en nada. Pero a veces es suficiente, porque a veces no hay consciencia de lo que realmente se busca. ¡Maldita sea si al encontrarlo no lo sabemos manejar!

Ahora de repente pondré una imagen, y ni te imaginas que volverás de nuevo a releer todo esto, intentando darle sentido conforme a lo que esa imagen te inspira. ¡Imbécil!, su simplicidad me asombra. Yo voy mucho más allá, yo no necesito mucho para poder tenerlo todo. Yo sólo manejo las armas de la distracción para poder disfrutar de ese maldito tren un poco "más".

Aquí una imagen para... desentrañar y simplificar vuestros cerebros... una imagen que, por cierto, me encanta. Tendría que haber escrito sobre el arte de besar, pero, entonces todo sería muy obvio...



by Jessik Bokis

1 comentario:

  1. Hoy si q no me entero de na, pero la foto preciosa jajaja.

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