Ir al contenido principal

A mi olvidada Flor de Loto

 

LOTUS_by_ISABELCRISTINA

¿Y ese título?, seguramente estás entrando en el convencimiento de que esto va para ti. Pues sí, sabes perfectamente que es para ti, bueno, y también para mi.

Usaré este bonito apodo que alguien un día te puso (quizás era otra flor, pero yo prefiero que sea ésta), para escribirte lo que no me atrevo contarte, no por cobardía, sino porque dudo que ya pueda importarte.

Ha sido maravilloso descubrir el tipo de flor que eras (y que sigues siendo, pero ahora es diferente). Un olor personal y peculiar con el que se identifica toda una planta. Ha sido genial compartir tanto tiempo, nunca pensé que una flor tan delicada aguantaría tanto (viajes, cambios, jaurías de animales con hambre de plantas… –cosa rara-).

Todo ha sido genial, y no me arrepiento de nada. No sé quizás cuidar flores, pero cada vez que he aceptado esto, ha sido motivo para que creyeses que es mi culpa que ahora florezcas lejos… cuando lo único que he hecho es aceptar mi culpa, mis olvidos a la hora de regarte, mis olvidos a la hora de no compartir el ritmo de tus bailes a la luz de la luna… esperaba que tú también aceptases la tuya, pero alzas la cabeza y marchas con indignación junto al resto. El resto, ese grupo de flores que antes te ignoraba y despreciaban tu compañía, situación que junto a mí lograbas olvidar.

Pero yo no quería bailar, yo no era una flor de loto, no, yo era diferente y tus compañeras no aceptaban mi compañía. Tu sueño era bailar, y ¿quién iba a abandonar su sueño?, ¿quién iba a intentar mantener unidos el pasado con el futuro?, ¿acaso has dejado de ser una flor de loto y te avergüenza que yo vea dicho cambio?… por eso te alejas, por eso y por no sé qué más…

A pesar de no aceptes tu culpa, de que altiva sigas andando y hayas olvidado mucho de lo que vivimos (o al menos eso parece). A pesar de que no muevas ni un pétalo, aunque enfoque el sol directamente a ti, a pesar de que incluso hace poco hiciese lo imposible por llevarte agua… yo sigo aquí.

Lo intenté, pero hoy, hoy te observo desde lejos, y aunque sé que me ves, haces como si nada. Dejo pues de intentarlo, dejo de humillarme ante una flor que parece no necesitar del pasado para construir su futuro.

Que seas feliz y cuídate mucho, sabes que eres fácil de enfermar, florecilla.

Te echaré mucho de menos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Se me derrama la vida.

Hace unas semanas estaba planeando la mejor forma de escribir lo que podría ser mi entrada más bella y más realista. Quizás podría haber sido un antes y un después en lo que respecta a mi expresividad. Cada día que me disponía a escribir, sentía que no estaba lo suficientemente preparada como para empezar a escribir la maravilla en la que me sentía inmersa. Nunca eran suficientes las palabras y la clarividencia que en esos momentos invocaba, y , por tanto, lo dejaba para el día siguiente. La historia se repetía, cual bucle vicioso, y nunca llegaba el momento. Y nunca llegó. Llegaron otras cosas, o quizás este maldito momento, donde la falta de misericordia de esta vida maldita, me arrebata la paz que creía haber encontrado. Me la arrebata temporalmente, porque, claro está, no voy a permitirle hacer nada que rompa la magia que tanto tiempo me costó encontrar. Pero son días grises, grises las ausencias, los miedos y la impotencia de no poder hacer nada más que esperar y “estar sin ...

No soy

Tanto tiempo creyendo ser, creyendo estar caminando, tanta síntesis de lo absoluto, tanto freno en dos segundos. Tanta distracción perturbada, tanto alzar catedrales por ti, tanto pedestal sigiloso, tanto miedo por vivir. Y pasan los años, y pasan los miedos, y pasa el regalo de saber lo que quiero. He diseñado dioses en cuerpos de otros, he vislumbrado espejos y han acabado rotos, he localizado el horizonte más bello del mundo, pero la paz siempre está cuando cambio de rumbo. Ahí, donde me hallo quieta, Inmersa en mí y en mi “mundanidad”, Allí donde nada me aprieta, donde lo que amo siempre está por llegar. Ahí donde se mezclan los mares,  donde se atisba el silencio, donde todo se hace porque así  lo diseña mi verbo. Siento mucho el desorden, el de mis pasos errados, el de mis miedos alados, son las únicas alas que debí haber cortado. Pero me invade la felicidad, una absurda felicidad sin sentido, que me incita incluso a escribir sobre aquello que ya doy por perdido. De toda...

Speechless again... because of... who cares?

Una canción llena de sensaciones, sentimientos y frenesí. Para algunos "simple", no es muy popular, pero para mi se ha hecho imprescindible y me resulta magnífica. No puedo dejar de escucharla, no quiero dejar de hacerla realidad... si cierro los ojos todo vuelve a suceder. Me pierdo en el deseo que se genera del placer, y esta canción lo concentra tan bien ... así como sucedió hace escasos días... déjame volver a vivirlo todo otra vez. Esta serenidad me ayuda a cerrar los ojos y escucharla de nuevo como si todo fuese por primera vez a suceder...